jueves, diciembre 17, 2015

Imaginación I

La imaginación. La capacidad poseída por los entes pensantes para conjurar imágenes dentro de sus mentes. ¿Cualquier imagen? No. La mente se vale de lo conocido para establecer nuevas figuras. Utiliza la experiencia para dar vida a aquello que aun no conoce. Y por medio de su imaginación, comprende la posible existencia de una nueva cosa. 
La gran capacidad que otorga la imaginación entonces, no es imaginar lo inimaginable, sino en cambio, revelar la posibilidad de una verdad aun sin descubrir. Pero aun las verdades más innegables, en un momento determinado, aparecieron por vez primera en el imaginario de un ente pensante. 
Esta capacidad, es quizá el regalo otorgado a quienes dieron por vez primera significado a cosa alguna que nos rodeara. Sin embargo, dónde fue este momento, escapa al comprendimiento de quien habla. ¿No será tal vez, la capacidad de una mente pensante, el imaginarse, aquello que otorga principio a todo lo que pueda ser? Al menos, es comprensible decir que sin poder imaginar el entorno, difícilmente se pueda percibirlo; comunicarlo a esta mente pensante. 
Antes que un ser pudiera comunicar a otro ser cosa alguna, uno de ellos imaginó aquella posible comunicación. Entonces su imaginación, le mostró el camino. 
La imaginación arrastra, seduce. Imaginar correctamente satisface, imaginar erroneamente atormenta. La imaginación espanta, ahuyenta.

lunes, noviembre 23, 2015

la cerveza I

La cerveza es un líquido normalmente dorado que emana burbujeante placer al ser ingerido. Su principal calidad es la de entorpecer la mente, por sobre todo las funciones inhibidoras que nos impiden comportarnos como totales imbéciles. O sea: imbecilmente.
Aparte de eso es muy atractiva y se vincula culturamente con el éxito y la amistad. Lo que me hace pensar que la amistad y el éxito tienen relación intrínseca con la estupidés. Al menos debo decir que toda la gente exitosa que conozco es estúpida, y todos mis amigos son estúpidos (aunque ninguno de mis amigos es extisoso). Yo mismo también soy bastante estúpido aunque no soy ni exitoso ni amistoso.
Aparte de eso, cuando una chica nos dice que no nos quiere tanto como nosotros la queremos, entonces sucede que mucha cerveza se vuelve necesaria para sobrevivir. Sobrevivir es el acto de permenancer respirante en la cotideanidad humana, bebas o no bebas cerveza. Aun así sobrvives.


Personalmente, bebo porque cuando doy un par de sorbos, ese burbujeante placer me indica que si continuo bebiendo,al final de alguna botella o de algún trago cualquiera encontraré una verdad inesperada. Que me hará distinguirme entre los simples mortales. La verdad es una de las cosas más adictivas. Además, la verdad tiene unas tetas zarpadas.



Caminar o saltar

De pequeño, cuando aun no era mucho más grande de lo que vos sos ahora, me gustaba mucho saltar. De hecho, me pareció que nadie podía saltar como yo. No porque saltara muy alto. Sino porque simplemente saltaba. Y podía ver al rededor, cómo no todos "simplemente saltaban".
Pensé que saltar era lo mejor. Y entonces sólo me dediqué a saltar. Luego me cansé de saltar, y me quedé mirando a todos los que no saltaban, tomar caminos, y empezar a caminar.
Yo podía llegar donde quisiera, saltando. Claro que sí. Caminar había sido siempre tan aburrido.

Claro, es muy emocionante, saberse un salto en potencia. Claro, es emocionante, permanecer quieto, y observando. Esperando que alguno salte, para saltar a la vez.

Me pregunto igual, si voy a saltar otra vez.

tira y empuje


El mundo es crudo hoy. Hmm. Recién en el taxi de vuelta, pareció que casi me roban. Una moto con dos muchachos encima, nos iba al lado de manera amenazante... Luego, no pasó nada. Hubo comentarios de por medio con el tachero, que era un muchacho más joven que yo aun.
La situación me dio mala espina, y siendo sinceros, pareció que efectivamente iban a robarme, pero por una u otra casualidad de la vida, el hecho terminó en un viaje seguro  a casa. Debo decir, que tal vez sino hubiera sido yo el pasajero, la situación hubiera terminado de otra manera.

Entonces. El mundo es cruel. Si no era yo, y era una chica, jovencita, qué sé yo. La vida hubiera sido tan cruel; y nadie al alcance de la mano para impedir la crueldad, para refrenar el impulso del hermano enloquecido.

Y si el mundo es tan cruel, cuál es la actividad correcta de un humano cualquiera. Porque siendo sinceros, tampoco es que yo sea un humano específico. Más bien, soy yo, viviendo todos los días junto a todos estos otros yo, que sin quererlo, se van volviendo locos o qué sé yo, y hacen crueldades a los hermanos, que en el fondo, no somos mucha más cosa que esa.

Pero bueno, la verdad, es que no solamente hacemos eso nosotros. Vivimos en un universo cruel, donde el equilibrio demanda su lugar, al costo de todo. Tirando de allá, hasta que no haya ni acá ni allá, y sea un todas partes...

Un universo que busca el equilibrio no puede ser llamado cruel. Claro, existe su patrón que de seguirlo al pie de la letra, viviríamos en una armonía de equilibrio permanente. Pero habiendo tantas voluntades... El resultado es este torbellino que llamados realidad.

Nos empuja ésta, nos tira aquella, nos empuja la otra, nos contiene la última. Así en un arrastre permanente, crecemos y nos volvemos personas. Personas capaces de crueldad, y de bondad.

La crueldad tiene su lugar, por supuesto. Es necesario ser cruel, que es, en términos sencillos, quitar algo que otro aprecia. Podemos reducir su cuota, podemos detenerla, y podemos inventirla inclusive.
La bondad, funciona de esta manera, también. La bondad otorga, la crueldad toma.
El calor es bondadoso, el frío es cruel.

Allí donde no hay nada que dar, ni nada que tomar, no existe la bondad ni la crueldad, allí es donde se encuentra el equilibrio.
Pero más que un estado, es una perspectiva. En el correr de un río existe esta eterna lucha entre la bondad y la crueldad. Pero al verlo de lejos, se puede ver como el río corre inintirrumpidamente, en equilibrio. De hecho, hasta sus permanentes crecidas y sequías pueden ser observadas a la distancia, y encontrar en ellas su equilibrio.
Es tal la naturaleza del universo.

Es tan en el corazón de este torbellino que sucede la existencia de quienes hoy podríamos leer estas palabras, que nos es difícil comprender y aceptar esto. Se nos explica desde muy pequeños, pero con palabras que no dicen lo que quieren decir. Nos hablan de ciencia, y de cosas que se encuentran lejos, y a la vez cerca.

En su mayoría, preferimos existir sin contemplarlo, ya que no entender este equilibrio, produce un dolor que no deja de doler.
Quien nos diera la vida, la quita también, a veces bruscamente, a veces gentilmente. Pero para aquellos atrapados en la corriente de la vida, nos parece siempre tan brusco...





Sin Título XVII

Hoy quise entrar al blog y sin querer escribir labostadelfaro. Fue gracioso, me reí en voz alta. Pensé inclusive que tendría que ser el nombre verdadero del blog.
Siempre que el tiempo transcurre, todo lo que hicimos se transforma en algo lamentable. Bueno, lo digo como si fuera una regla general, pero es posible que me pase a mí únicamente.


lunes, junio 15, 2015

-¿Alguna vez te pusiste a pensar, que...- hizo una pausa, porque aun no sabía lo que estaba por decir, su atención divagaba aun cuando su mente ya había hilvanado un pensamiento -todo lo que sentís sea la sensación de otro que no sos vos?- y mientras formaba la pregunta, nacía la respuesta de sí, pero más rauda su mente otra vez, volvía a embestir, presentando contrargumentos.
-Bueno, eso en consideración de que Dios sea alguien y no algo; o más bien: algo y no nada. - pero raudo, se atajaba su conciencia, impidiendo el divague -Bueno, no nos desviemos del tema. La cuestión es que si, comer una papa frita produjera esto y golpearse el dedo chico produjera aquello, en determinado momento fue la elección de alguien, entonces qué; auque ese Dios fuera universal y, amoral y, eterno y, qué sé yo, de todas formas, se dijo una vez: el azucar endulza, la sal sala. Y fue la realidad.
Y hubo que aguantársela.-




jueves, junio 12, 2014

Fisión

Anda, vete lejos. Y no vuelvas
por favor.
Aversite encontrás con tu sonrisa,
que yo sé muy bien...

Dale,  que algún hado maldito
unió estos caminos nuestros;
qué despropósito, este andar juntos.

Anda, vete lejos. Y no vuelvas
por favor.
Mis pies son de andar, pero
este corazón mío, se endulza
y ya no hay quien lo distraiga.

Por suerte brilla el sol,
aun sobre un cielo turbio
de nubes.

Y sino te hablo es para no ahogarte
en esta cascada que llamo Yo
de confusión y caos
de ruídos y estruendos
de golpes violencia y saltos
de magnífico rocío formador
de arcoiris
aplastador de libélulas como vos,
hermosas libélulas arrastradoras de
sapos como yo.

Sabeme entonces así
directo y callado;
absoluto en mi ambigüedad.


Que cuando pasas,
crecen mis hojas, mi tallo
y sos alimento de mis sueños
de mis voluntades. Que cuando estás,
se agitan, se quiebran, se abren y
se son.

Sabete entonces así,
maravillosa y terrible;
tormenta sobre la montaña.



Que donde yo ando piso
con cuidado, que son pesados
estos pies míos -no sea que por no ver.
Que donde yo voy, nadie va. Que donde yo estoy, nadie sigue.
Pero yo, de nadie me aparto. Ni a nadie persigo.


domingo, mayo 05, 2013

Sin Título XVI

Con una cuchilla puntuda
incar el pecho y escarbar
hasta llegar a las pasiones ocultas
y ahí tirabuzonear como atornillando
arreglar ese pecho hasta saber
y extirpar las causas y razones.


Se aliviarán los síntomas pero
a qué precio; supongo,
habrá que ver.

No va a ser la primera vez,
eso seguro, pero no quita
que sea algo nuevo,
aunque igual.


Y es que... se ve cada vez
más raro el mundo éste,
y no sé sino sea, de tanto
andar tirabuzoneandose el pecho.

Porque sino son las mientes
quienes distinguen,
será el corazón a fuerza,
quien con grito inequívoco
ponga en evidencia quién es
sueño y quien realidad.

Pero si se lo malcuida,
se lo usa para apagar pucho,
limpiar mesa,
sostener ventana,
y demás


yo no sé, me aburría.
Y ahora ando medio confundido,
sobre si volver o seguir, no sé
bien dónde me estoy metiendo.

Rompí la brújula, y de las estrellas
no se demasiado, así que...
Acá ando con lento paso,
nervioso de patiar alguna esquina
con el dedito del pie, no sea que para colmo..

Aunque la verdad no
me puedo imaginar muchos
colmos, lo cual es raro;
colmos... hay muchos.



lunes, abril 30, 2012

Sensisitis: inflamación del o los sentidos


No digamos que es algo espiritual o el alma misma, ni ninguna cosa similar. En esas ideas no creemos. Son pensamientos y, como tales, poseen su coherencia y es entretenido pensarlos, sin embargo, hay que abstenerse a los hechos.

Hablaremos en cambio de sensaciones particulares como este rechazo sensible del universo. ¿Por qué sensible? porque ocurre al mundo de los sentidos, principalmente. Es la vista, en primer lugar (aunque esto puede deberse más a una característica personal del observador -o sea, yo- que a algo estrictamente relacionado con el cuadro) lo que encuentra desagradable todo estímulo. Posteriormente sucedió también con el oído, toda audición se representaba como un ruido odioso, no deseado. No terminó ahí, pues este mismo patrón se repitió para el gusto, el tacto, el olfato e inclusive se propagó al sentido del pensamiento, si es que tal cosa existe: el percibir con algún órgano que se está pensando; sin importar si el pensamiento es sobre constelaciones, Rimbeaud o la lista del super.

Una característica particular y destacable, es que nunca se ha dado, al menos no hasta la fecha, que más de un sentido se viera afectado, ni tampoco, que se repitan sin antes haber cumplido someramente algún circuito. Si un día es la vista quien se encuentra afectada, al otro día será el oído, o tal vez el olfato, pero nunca la vista. Además, cierto orden jerárquico parece prevalecer, pues a la vista sólo ha seguido el oído o el olfato y el sentido del pensamiento no se ha visto afectado hasta que no se afectaron los otros, casi progresivamente. Diremos quizá entonces, que es el último sentido en fallar.

Mientras uno de los sentidos se encuentra bajo los efectos de este desorden (pues, parece ser más bien una alteración del normal funcionamiento de los mismos) no hay un objeto particular que genere este desagrado, sino más bien, cualquier estímulo en general. El síntoma entonces existe en el estímulo y no en la percepción. Es decir, no es requerido el procesamiento de los datos. 

Además, señalaré, que luego de algunos episodios o asaltos, los sentidos parecen amigarse con la realidad, encontrándola de lo más agradable.
A pesar de todo, la causa de esto permanece vedada para quien relata...

sábado, enero 21, 2012

Sin Título XV

La realidad como un acto único en un instante determinado, reflejada en cada ser, en cada momento, en cada acto y pensamiento; más aun, sus seres, momentos y pensamientos, reflejados en el universo.
Ser parte ineludible de ese universo, como una hebra energética que se retuerce pensándose libre, cuando en realidad cada uno de sus mínimos espasmos no es más que consecuencia de un numero azaroso de reglas físicas.
Un universo en un equilibrio constante, que lucha por perder el sentido, sin perderlo jamás. Ni alcanzarlo. El ser humano en el medio, perdiendo la cordura por esta lucha, apunto de alcanzar la gloria. Sin llegar jamás.
La soledad: saber que cierta esencia de nosotros, no es parte de este universo, y jamás lo será.